¿Cuándo podremos ir con nuestro círculo familiar, a una reunión o fiesta, con nuestro novio, presentándolo como tal?
¿Cuándo podremos de nuestro amado, sin que la demás gente se aterrorice? ¿Cuándo la policía dejará de extorsionarnos porque nos encontraron besándonos con nuestro novio en la calle o en un parque?
¿Cuándo nuestras familias se darán cuenta que no seremos infelices con nuestraorientación sexual distinta, que no se trata de ir a una terapia psicológica para regresar al camino de la ‘normalidad’ y la ‘moral’? ¿Cuándo veremos en las películas, telenovelas o programas a una pareja homosexual sin burlas o sarcasmos?
¿Cuándo dejaremos de ser señalados por nuestros compañeros del colegio, con todo y las burlas que nos lastiman? ¿Cuándo dejaran de matar a los que muestran al mundo, como hombres honestos, su homosexualidad?
¿Cuándo dejarán de pensar que los homosexuales también llevamos sobre los hombros la palabra ‘hombre’? ¿Cuándo podremos decidir, en casos de urgencia, sobre lo que es benéfico o no a nuestra pareja, en el servicio médico?
¿Cuándo dejarán de gritarnos ‘putos’, ‘maricones’, ‘puñales’, ‘desviados’, etc.? ¿Cuándo podremos bajar del avión, ir a la habitación del hotel y pasear, en nuestras vacaciones, como una pareja ‘normal’?
¿Cuándo dejarán de despedirnos del trabajo por nuestra orientación sexual? ¿Cuándo dejarán de botarnos de nuestras casas por ser homosexuales declarados o descubiertos?
¿Cuándo dejarán de creer que la homosexualidad es sinónimo de sida? ¿Cuándo nos dejarán hacer nuestro servicio militar, sin tener que escondernos tras una máscara hipócrita, o de las burlas constantes?
¿Cuándo aprenderán que el ser homosexual no significa que sea una enfermedad, y mucho menos, un virus que se contagia? ¿Cuándo se darán cuenta que nos duele ser el centro de miradas discriminatorias y llenas de odio?
¿Cuándo se darán cuenta que nos hace daño ver cómo los ‘amigos’ se alejan cuando les dices “soy gay”? ¿Cuándo podremos decir, abiertamente, “estoy feliz, enamorado de un hombre que me ama también”?
¿Cuándo podremos casarnos y adoptar hijos, sin que se nos vea como depravados sexuales? ¿Cuándo la iglesia se dará cuenta que el ser homosexual no significa que seamos los hijos conspiradores de Dios?
¿Cuándo podremos decirle a papá y a mamá: “les presento a su yerno”, sin ser aplastados emocionalmente? ¿Cuándo, cuándo, cuándo ocurrirá esto. . .?
¿Se dan cuenta a qué grado lastiman con su odio o discriminación hacia nosotros, los homosexuales? ¿Por qué odian lo que no conocen? ¡Qué preguntas tan difíciles de responder, ¿verdad? Difíciles, pero que tienen respuesta. . . ¿cuál es la tuya?


No hay comentarios:
Publicar un comentario